Costa Rica tiene dos almas radicalmente opuestas. La primera: el Pacifico abierto, sus playas de surf, su fauna increible en Manuel Antonio, sus ballenas en Uvita, sus quetzales en las brumas de San Gerardo de Dota. La segunda: la selva oscura y humeda de Tortuguero, accesible unicamente en barca, donde la naturaleza reina soberana.
Este circuito te lleva de la una a la otra en 15 dias, pasando por el volcan Irazu a 3432 metros antes de descender hacia los canales miticos de Tortuguero. Cocodrilos, manaties, caimanes, tortugas verdes en temporada, jaguares. La biodiversidad de Tortuguero es incomparable. Un viaje que combina la luz del Pacifico y el misterio de la selva caribena.





